La carpeta que nadie lee y el QR que la gente sí escanea
A una carpeta plastificada en la encimera a menudo nadie la abre, o se abre solo después de que el huésped te haya escrito para pedir el wifi. Un código QR en la nevera, detrás de la puerta o en el llavero está donde la gente mira de verdad, y abre el manual en el dispositivo que ya tiene en la mano. También es fácil de consultar: el visor permite saltar de página y ampliar el esquema del cuadro eléctrico.